viernes, noviembre 03, 2006

El rancho

Cenas multitudinarias.
Las odio.
Me corrijo, no odio el concepto en sí, odio su absurda proliferación de un tiempo a esta parte.
No sé si soy víctima de un fenómeno aislado o si le pasa a todo el mundo que lee este blog (mola, dicho así parece que sea un taco de gente), pero en todo caso cada vez me da más la sensación de que mis fines de semana se han transformado en una inmensa cena multitudinaria, con kilos de ruido, litros de sangría y metros cúbicos de asistentes cuya única relación conmigo se resume en la indiferencia mutua. Y lo peor de todo es que todas las semanas tienden a empezar con un plan concreto, relativamente interesante y poblado de caras conocidas/gente agradable (incluso en algún caso ambas cosas :P).

Pero nada, siempre igual, uno acaba rodeado de conversaciones que le importan un pimiento y de berenjenales y de berzotas, soltando billetes azules para pagar sangría roja que baja por gaznates ásperos para aflojar las cuerdas bocales y permitir que salgan palabras grises (eso sí, un gris intenso, por favor). Además, me debo haber hecho viejo, peor cada vez tengo menos ganas de abrirme paso a codazos en el estilo de relación grupal de “quien más grita más habla”. Y no entiendo para qué demonios tiene sentido reunirse alrededor de una mesa quilométrica en un local atestado, cuando el ruido, el engullir y los brindis paroxísticos son el mejor antídoto contra una conversación medianamente interesante. Que una cosa es cenar cinco o seis y otra parecer una representación de la última cena interpretada por La Fura dels Baus…

En fin, que odio las cenas multitudinarias.
Uno podría decir que soy asocial, que tal vez lo sea, pero prefiero afirmar que sólo odio al bosque, muchos árboles me caen bien.

PS: El concierto de Muse moló mucho, la puesta en escena genial. Me desperté con el eco de las canciones aún rebotando por mi cabeza.

PS2: Mi opinión sobre las pasadas elecciones está perfectamente sintetizada en el
  • fotolog de “il estatore”
  • , aunque hasta voté y todo, para que no sea dicho.

    3 comentarios:

    Anónimo dijo...

    si si totalment d'acord amb tu...

    Marta

    Jose dijo...

    Aunque lo escuché de una tía que no me cae demasiado bien, estoy de acuerdo con ella en que las comidas son cosas sociales. Las bodas se celebran con una gran comida, en algunos países los entierros también, cuando te quieres ligar a una chica la invitas a cenar. Sí, a veces ir a cenar tiene su justificación, supongo.

    El cenar por cenar, en plan qué hacemos esta noche? No se, podemos ir a cenar ahí, es algo que hace un tiempo solía hacer pero que como propósito de 2006 lo he prometido evitar y de momento lo llevo bastante bien.

    Yo creo que me estoy haciendo mayor también, hace muuucho que no bebo una sangría ni pillo un Nit Bus...

    Yo en las elecciones ni me molesté en saber cómo votar desde Francia. Mi opinión se resume en dos datos, uno la foto esa del vater buenísima. Otro, el hecho que el partido anti taurino ha conseguido 13.000 votos, con todo el respeto para ellos (y que estoy de acuerdo con su causa) es un indicador de lo poco que motivavan los partidos grandes...

    il estatore dijo...

    coño publicidad...
    pos tengo ideada una foto con igual motivo tras el resultado de los pactos post-electorales... a ver si me pongo y la hago...
    totalmente de acuerdo con lo d elas cenas...
    Salu2