jueves, marzo 15, 2007

Asomando lentamente la cabeza...

El otro día había escrito un texto la mar de majo pero el blog se lo tragó.

En serio, fue algo horrible.

Las palabras estaban ahí, tan felices, un entramado que por una vez hasta parecía lógico y racional. Vamos, que más que palabras parecían ladrillos.

Pero resulta que al servidor (que no es servidor, si no una maquinota infernal ubicada en algún sótano lleno de electricidad estática) no le debió gustar aquel texto, porque se lo tragó.

Lo vi con mis propios ojos, la pantalla congelándose como en una mala película de terror, yo –como buen protagonista arquetípico- quedándome paralizado para después mover lentamente el ratón hacia “atrás”, se oyó un clic, pero todo seguía congelado.

Entonces una de las palabras –el título, concretamente- empezó a titilar. La palabra de al lado desapareció de golpe. No recuerdo que ponía, pero su actitud correspondía más bien a la expresión “separémonos, vamos a mirar”. Evidentemente no volvió.

Yo maldecía en voz baja (en voz baja de esa con la que se leen los libros, es decir, sin voz, pero maldecía). Volví a probar con irme “atrás”, el mundo en mi ordenador estaba empezando a temblar. Nada que hacer.

Entonces, en un alarde de valentía acongojante tiré para “adelante”. Ahí fuimos, mi dedo y todas mis palabras juntas, dispuestos a enfrentarnos al serial killer que había partido a mi inocente titulo por la mitad.

Y entonces pasó. Suerte que aparté la mano del ratón casi por acto reflejo, porque el servidor se tragó todo lo demás. Despareció de golpe. Al volver atrás no quedaba nada.

Leñe, un día que no guardo y me pasa esto…

1 comentarios:

Il Estatore dijo...

hala, si miras mi blog veras q te he enchufao en una cadena asi te "obligo" a actualizxar de una vez... jeje...
Salu2