Dormir.
Soñar.
Escuchar el ronquido de la almohada.
Descubrir que las almohadas no roncan, que lo que ronca es un taladro neumático.
Preguntarse si realmente es legal construir un edificio horrible justo al lado de mi ventana…
...a las siete y media de la mañana.
lunes, mayo 14, 2007
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2 comentarios:
Eso sí que es pura poesía y me atrevería a decir "poesía social"!
pues te levantas, dormilón!
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