viernes, junio 16, 2006

¡Vuelve la tecnología!


Después de comerme un poco el coco, he llegado a la conclusión de que el programilla que tenía para subir fotos y yo somos incompatibles.
Así que estoy probando otros.
Como decía el Sr. Burns en un capítulo mítico de los Simpson...
¡Apártense, estoy motorizado!

Uy sí, también quería ponerme serio un momento y soltar una frase que se me acaba de ocurrir, aunque fijo que ya la habrá escrito alguien (o debería):

Votar sin un mínimo de información es lo que hace que todavía exista gente que se ríe de la democracia.

Así que: ¡¡¡LEED EL PUÑETERO ESTATUT!!!
No, escuchar a los políticos no me vale. Como diría el Dr. House: Los políticos mienten.

Después votad lo que os dé la gana, que en eso no me meteré hoy, daría para demasiadas páginas ;)

jueves, junio 08, 2006

Un jueves en el Saló

Los dos mejores días para ir al salón del comic son el jueves y el viernes. El viernes es evidente, si tienes la tarde libre los stands ya están perfectamente montados, hay ambiente, pero no DEMASIADO ambiente. El jueves es una elección más curiosa, el jueves corres el riesgo de encontrarte todo en obras, el jueves te filman las cámaras de la tele aislado entre 3 otakus y un tipo disfrazado de Superman, el jueves hay tan poca gente y tan poco ambiente que te preguntas por qué no hay alguien fuera repartiendo flyers, en definitiva: el jueves es el día de los cazadibujos y cazafirmas. Están los autores buenos, pero no hay casi cola… uh… bueno… esa era la teoría al menos…

A eso de las 5 de la tarde he cogido mi mochila, con su ejemplar de V de Vendetta y su Sandman para ser firmados/dibujados por David Lloyd y Jill Thompson, respectivamente, y me he dirigido a la Estación de Francia… o casi. Milagrosamente, en un acto tan poco característico en mi persona, he mirado los accesos del recinto y he visto que este año se entraba por Plaza Espanya (Fascinante, intentad escribir “Espanya” directamente en el word con el corrector activado, al menos a mi me lo cambia por “espanta”… ¡en Microsoft hay votantes de ERC!). En fin, en plaza Espanya ya habría un tren subterráneo o algo que nos llevaría a todos al Saló, ¿no?

El “nuevo” recinto está bien. Pero, al ajo, he ido casi directamente a los stands de autores, a ponerme en una megacola. Uy, que no hay megacola. Espera, sí que hay. Esto es muy raro… hay unas colas pequeñas para los autores que están terminando y una cola muy extraña, que parte de la nada y que conduce a la nada para… ¿para qué?. Se lo pregunto a uno de los integrantes de la cola. Pues ni idea. Ey, yo soy un ilustrado, no me meteré en una cola que no sé para qué es. Voy a la “organizadora”. Le pregunto en qué cola me he de poner para ver a Jill Thompson. Me mira como si le preguntase la fórmula de la coca-cola. Le pregunto que en qué cola me he de poner para que me hagan dibujitos los que firman luego. Ah, eso. Pues la cola se ha de crear. No, esa de ahí no vale para nada. Que vuelva en media hora, que me tome un colacao.

Eso no parece muy bien estructurado. Me planteo pedirle a un tipo que veo vestido de V que me haga un curso de kung-fu acelerado. Podría venirme bien con la que se va a liar. Al final me rajo, quieras o no V impone. Vuelvo en 10 minutos al stand de firmas. Pregunto a un nuevo organizador que en qué cola me he de meter. Me dice que si tengo “el papelito”. Le pregunto que qué papel. Dice que uy, que la cosa está muy mal, que sin papelito no se firma. Fascinante idea. Que se repartían hasta una hora antes de las firmas. Sí, la idea de esta estructura se les ha ocurrido hoy y no han avisado pero, ¿a que es modelna y molona? En fin, que sin papelito el dibujo más vale que me lo haga yo. Genial.

Vueltas por el salón, las novedades no matan, pillo algo de underground europeo (Pablo Anladell y Julie Doucet) y una nueva serie de Peter David sólo por curiosidad. También compro DVDs de series manga a dos euros. Sí, he comprado manga, estaba MUY DEL BAJÓN. Si yo iba al salón por los autores, que me hacía ilusión y tal… Las exposiciones no están mal pero tampoco acaban de matar. Y entonces me llega mi momento de iluminación. Veo un tomo que destaca entre los demás: Lullaby, de un tal Mike Miller (con e, no con a). Sinopsis: Alicia ha descubierto que la vida no es un cuento de hadas… Atrapada en El País de las Maravillas, deberá empezar un viaje en busca de su final feliz… Espera, espera un momento. Que esto es Barcelona (o espanta)… es COMPLETAMENTE IMPOSIBLE que el show de los numeritos haya funcionado. Junta nuestro ciudad/país/comunidad con un evento comiquero/bohemio y será como en cualquier fábula de Carroll, las normas aparecerán cuando deban aparecer y sólo tal vez tendrán sentido. Mira que con tantos años en la Universidad de Barcelona no acordarme de eso… Voy corriendo al stand de las firmas, volando, más rápido que Supermán (dato contrastado, realmente al lado mío hay un tipo que está vestido de Superman y yo voy más deprisa).

Me meto en la cola de Jill Thompson y ensayo mi mejor cara de panoli. Váis a ver, panolis al poder, fijo que me hace dibujo sin papel ni nada. En la cola me entero de que casi nadie tiene papelito. Detrás de mí hay un tipo con barba que en pleno ataque se histrionismo histérico-festivo está lanzando miles de papelitos al aire. Me recuerda al programa aquel de hace años, Filiprim. Jill Thompson se curra mucho los dibujos. Tanto que empiezo a tener miedo de que no llegue a tiempo antes de que cierren. Confraternizo con la gente de la cola. Hay un tipo simpático que me confirma que los numeritos no valían para nada, una chica que está de exámenes y que lleva todo el día allí y que no le firman ni con papelito, unas gótico/afables (dícese de esa gente que es gótica por no del todo y que lee comics de Jill Thompson y que transmite buenrollito), unos franceses/italianos (hablan los dos idiomas) y un tipo de unos 50 años clavado a mi ex profesor de tecnología farmacéutica. El momento clave se acerca, ya ha pasado la hora de las firmas. La gente se va rajando, yo aguanto como un señor panoli. Me pregunto si es más rentable hacerme pasar por francés o por italiano, cuando se acerca el segurata. Decido que por alemán, cuando hablo alemán doy miedo, y un panoli que da miedo es Keanu Reeves en Matrix y le ha ido bastante bien. Jill Thompson dice que seguirá haciendo dibujos hasta que le echen (jupe, que bien me cae esa tipa) pero un segurata inmenso empieza a echar a gente. A mi no, que soy Neo y tiene miedo de que le transforme en números verdes explosivos. Se acaba el tiempo. Vienen 3 seguratas más (yipie, ¿esto qué es, la salida del Sr. Lobo?). Entre los 3 creen que pueden hasta con Neo. Thompson está haciendo una lista con la gente que estaba en la cola para darles preferencia el próximo día. Yo me lo juego el todo por el todo, paso de la lista y me voy corriendo al stand de David Lloyd. Antes había una cola kilométrica, pero las versiones tatuadas del agente Smith la han reducido a 3 tipos. Y solo queda un segurata. Esta es la mía, iba a por 2 y me llevaré uno, pero sabrá a gloria… Pasan los primeros de la cola. Quedamos dos. El segurata nos dice que nos vayamos. Último momento clave del día. David Lloyd hace amago de irse, pero mi predecesor le empieza a hablar en inglés de Móstoles. Dice que una firmita, que es su mayor fan, que V de Vendetta es su obra preferida, que V de Vendetta cambió su vida… Lo hace tan bien que quedo convencido de que esta noche va a volar la Generalitat o algo. El autor se queda tan conmovido como yo y hasta le hace un dibujo. El segurata me suelta una reprimenda y me coge del brazo, se tiene que ir, cierran el Saló, mala suerte chaval…

Lo que decía, momento clave. Paso de ser Neo. He de superarme. El otro tipo ya ha usado la labia, yo voy a ser expresionista. Pongo cara de persona-desubicada-en-esta-sociedad-de-horarios-estrictos-y-tiempos-prefabricados. Soy el protagonista de una peli de Kim Ki Duk, el supervicviente a un accidente de avión, la figura central de un disco de Radiohead. David Lloyd me pilla el libro, sólo una firmita. El segurata empieza a echar humo por las orejas. Ey, tiene mi libro, no me voy a ir sin mi libro. Le dice algo a David Lloyd, pero no sabe inglés. Es normal, aprender a echar humo por las orejas debe consumir la tira de neuronas, no deja espacio para idiomas. El autor me mira, me guiña el ojo, suelta su rotulador y coge un carboncillo. Tranquilamente y con toda la parsimonia del mundo empieza a dibujar un boceto. La cantidad de humo secretada por el segurata escala vertiginosamente posiciones en la lista de factores que dañan más la capa de ozono. Me da yu-yu hasta a mí, que hace nada era Neo. David Lloyd dice que “it´s fine, it´s fine”. Mira directamente al segurata, bosteza y abre la caja con los colores. Tranquilamente empieza a pintar el fondo de azul, nos mira a los dos como pidiendo aprobación. Yo sonrío enfáticamente, la opinión del otro no cuenta, con el humo no se ve. Le digo que es “very kind”, termina de colorear tranquilamente, me dice que es un placer y me vuelvo a mi casa. Un dibujo de dos, tal vez vuelva el sábado por la mañana o el domingo por la tarde, a que me haga uno la Thompson. Además ya sé que personaje pedirle. Delirio, naturalmente.

lunes, junio 05, 2006

Crítica de evento musicofestivo: Primavera Sound

El sábado pasado fui al Primavera Sound.
Hete aquí una breve crónica de lo que me pareció el festival, visto con la perspectiva que confiere un día de meditación absoluta sobre cada detalle del evento (mis excusas para vaguear son cada día más variopintas). Veamos…

Entrada en el Recinto. Hace calor, hace calor, yo estaba esperando a que… uy, me confundo. Uno grupo rollo “las supernenas” está tocando power rock espacial que le gustaría a Jose María Rey o algo. Pasamos de todo y vamos directos a ver a…

14.05 Sisa en concierto en el Auditori. Buen comienzo, ese hombre es un genio. Su espectáculo más que un concierto parecía una mezcla entre recital de poesía, obra de teatro y jam session desquiciada. Me gustó mucho, impresionante ver a todo el auditorio mudo, atendiendo a la peculiar visión de la vida de ese hombre. Una de sus letras dice: Hauràs de fer un curset per Internet, aprendre a mirar el món amb ulls oberts. Aquel día no nos haría falta, teníamos al maestro en directo.

17.12 Y ahora te estarás preguntando: ¿Cómo sabe este que el concierto empezó exactamente a y doce? Fijo que nos está tomando el pelo con un recurso pseudo-dramático (por cierto, si eres una de esas personas que utilizan el prefijo “pseudo” hasta para ir a comprar el pan: ¡fuera de este blog, ya!). Pues no, lo sé porque la cantante y única integrante del grupo Tender Forever estaba indignada porque le habían impuesto el minutaje exacto de su actuación. El concierto fue divertido, con largos interludios para explicar anécdotas de la gira en directo. El ritmo me recordó un poco a cuando a fui a ver a Rafael Álvarez (aka “el Brujo”) representando “El lazarillo de Tormes”. Salvando las distancias, claro. Nadie se atrevería a representar “El Lazarillo de Tormes” vestido con un mono de color amarillo chillón ;)

18: Akron/Family. Después de dos conciertos peculiares y la mar de satisfactorios vino uno extremadamente peculiar y bastante poco satisfactorio. El cuarteto de country experimental en su disco no suena mal, pero en directo pretenden transferir tanto “buenrollito musical” que uno acaba haciendo porras sobre si el cantante está efectivamente drogado o si padece de algún trastorno de hiperactividad. Decepcionante, F. dijo que perdía un punto mi planning, con lo bien que iba… En fin, pronto me recuperaría.

19: Shellac: Imaginad un auditorio como el del Fórum. Todo el mundo sentado, expectante. El que escribe esto preguntándose cómo demonios va a hacer un grupo como Shellac un concierto en un local tan serio y con toda la gente sentada. Me da que a los músicos les pareció lo mismo: invitaron a la gente a correr hasta un palmo de sus narices, se creó un caos tremendo y comenzó la actuación. Rock contundente, sobrio pero rítmicamente aplastante (me voy gustando con los adjetivos, de aquí aun rato utilizaré “sobrevalorado” y el blog se vendrá abajo). En fin, que el concierto muy bien. Al salir fuimos filmados furtivamente por un cámara de TVE, así que si en algún programa veis salir del auditorio a un tipo con pinta de loco y la mar de contento acompañado por un amigo enorme con una camistea de "Duff" ya sabéis...

20.30: Bocata. Un directo sabroso. El repertorio incluyó fuet y una salsa rara de cuyo nombre no quiero acordarme. El cantante tuvo la amabilidad de venderme bebida y todo. Actuación clásica, de las de toda la vida, pero había hambre, y más con la cola que había en el tenderete. Lástima que no me pueda meter a Bocata en el Mp3, sería la mar de práctico.

21.20 Lou Reed va sobrado. Hizo el concierto que le dio la gana y aun así estuvo bien. Se echaron de menos algunos clásicos, aunque nos regaló una versión extendida y la mar de enérgica de Set the Twilight Reeling. Igual uno se podía esperar algo más de un mito como este, pero yo me quedé bastante satisfecho. Además para el bis se trajo a un japonés karateka vestido de rojo, y eso siempre suma puntos.

23 Surfin’ Bichos. ¡Uoooo! ¡Un grupo Español! En fin, entretenido. Pero cuando la gran virtud de un grupo para atraer gente a su concierto es ser del país, pues mala cosa… pero no estuvo mal tampoco. Bastante eléctrico, signifique lo que signifique eso. Dedicaron cada canción a alguien, seguro que recogen buenas críticas.

24 Empieza lo bueno. Yo había venido al festival atraído fundamentalmente por dos grupos. Stereolab y Violent Femmes. El trio de Winsconsin (vamos a decir Winsconsin porque no se de donde vienen los Violent Femmes y no me apetece mirarlo ahora mismo, pero Winsconsin suena bien) la lía en directo. El concierto tuvo la ventaja de que el grupo, al no tener ningún disco nuevo el repertorio, tocó exactamente lo que la audiencia quería oír. Tremendo, el batería en medio del escenario, en primera fila, pegando botes como el más fanático de los fanáticos. Tocaron desde cortes rítmicos como Gone Daddy Gone a versiones de algún tema bluegrass. Acabaron con Blister in the Sun y después – por supuesto- con toda la concurrencia gritando “add id up” como posesos. Y de ahí corriendo a ver a…

01.10 ¡¡¡Stereolab!!! Vaya por delante que tal vez no sea imparcial, este grupo siempre me ha caído horriblemente bien. Hicieron un concierto realmente bonito, aún con problemas de sonido incluidos. Tocaron una mezcla entre su último disco y temas más clásicos. El público se lo pasó bomba (utilizo esta expresión para que aumente el cupo de visitas del blog, aunque sea a base de agentes de la CIA que cotejen la palabra “bomba”). Eché de menos alguna canción como Lo Boob Oscillator, pero un técnico de sonido malvado (a partir de ahora TSM) se empeñó en desmontarlo todo, y con el grupo en el escenario y todo no les dejaron hacer bises. ¡Malditos TSM y todas sus variantes conocidas! En fin, TSM a parte el concierto fue memorable, aunque fijo que en la prensa ni lo mencionan.

02.30 Mogwai: Suenan mucho más contundentes que en el disco. Lo malo es que si les habías visto ya, aunque fuese hacía años, perdían bastantes puntos. Así que nos fuimos aver a…

3.30 Boredoms. Banda japonesa de trash. O eso parecía si nos ateníamos al disco que pude conseguir escuchar antes del concierto. Realmente me hacía ilusión ver una banda japonesa de trash, más que nada por esa dichosa curiosidad por lo malsano de la que no logro librarme, pero resulta que estaba equivocado. Ya de entrada nos chocó bastante ver 3 baterías en el escenario, formando un círculo. Resultado: 4 o 5 temas de percusión casi pura, de más de 20 minutos cada uno. De vez en cuando le daban a un teclado para hacer ruiditos y un japonés melenudo se metía en medio de todo el montaje y se ponía a gritar convulsivamente lo primero que se le pasaba por la cabeza. Antológico el momento en el momento de: “¡¡¡Guitarra, guitarra, guitarra!!!”. Sí, valió la pena verlo.

En fin, si has llegado hasta aquí felicidades. Eres una persona con una resistencia mental muy superior a la mía, y te has sabido tragar el post más largo que he escrito en mi vida. Si no has llegado eres un desalmado repelente casi tan nefando como el compositor de “Opah”. Pero no te quejes, que no estás leyendo esto. Otro día igual cuelgo alguna foto y todo, pero ahora mismo el firewall del mozilla no me deja o algo así (incluid 3 o 4 términos técnicos en la frase si os quedáis más a gusto de esa manera).

PS: Mira, si al final el Fórum servirá para algo y todo... Aunque como dijo el cantante de Shellac al explicar por qué tocaron en el Auditori... fuera el sonido no mola tanto y huele a demonios personificados en planta depuradora de residuos (no fueron esas sus palabras exactas, pero el significado se parecía).